¿Qué dice la Biblia?
La Biblia revela la deidad de Jesucristo. Algunos de los ejemplos más profundos están en el libro de Juan. El discípulo Juan comienza su libro diciendo: “En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios”, lo que deja claro que se refiere a Jesucristo (Juan 1:1, 14-15). Luego, en Juan 10:30-38, Jesús afirma que Él y el Padre son “uno”, enfureciendo a los fariseos hasta el punto de que levantan piedras para matarlo. Las afirmaciones de deidad de Jesús eran un problema para muchos judíos porque se describía a Sí mismo en términos de Dios y afirmaba ser igual a Dios, lo cual era la peor blasfemia que se podía cometer si tales afirmaciones no eran ciertas. Tras la resurrección de Cristo, el discípulo Tomás exclamó: “¡Señor mío y Dios mío!” (Juan 20:28). Muchas otras Escrituras también apuntan a la deidad de Cristo. Hechos 20:28 indica que Dios compró la iglesia con Su propia sangre, es decir, con la sangre de Jesús. Tito 2:13 dice que debes aguardar “nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús”. Finalmente, en Hebreos 1:8, el Padre se refiere a Jesús indicando que Jesús es en verdad Dios, y que son iguales.