¿Es bíblica la creencia en la preexistencia de Jesús?

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En resumen:

Jesús estaba con el Padre desde la creación, lo cual afirma directamente Su preexistencia. Además, Su autoridad divina, Su deidad demostrada y Su resurrección milagrosa confirman que Él es eterno, igual al Padre y no un ser creado.

Del Antiguo Testamento

  • Génesis 1: 26 utiliza el plural "hagamos" al hablar de la creación del ser humano: "Y dijo Dios: Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza". Del mismo modo, los relatos de la caída y de la torre de Babel también usan lenguaje plural cuando Dios habla de Sí mismo (Génesis 3:22; 11:7). Estas y otras referencias del Antiguo Testamento muestran que Jesús existía antes de venir a la tierra encarnado.

Del Nuevo Testamento

  • Juan 1: 1 y 1:14 comunican claramente tanto la deidad de Jesús como Su existencia desde "el principio". Jesús es el "Verbo" mencionado en este pasaje, quien "se hizo carne, y habitó entre nosotros".
  • En Juan 1: 15, Juan el Bautista declaró: "Este era del que yo decía: "El que viene después de mí, es antes de mí, porque era primero que yo"". Como Juan era seis meses mayor que Jesús, esta afirmación confirma que Jesús existía mucho antes de Su nacimiento humano.
  • La deidad de Jesús—y, por lo tanto, Su preexistencia—también queda demostrada por Su resurrección milagrosa (Juan 10:17–18).
  • Varios pasajes describen la participación directa de Jesús en la creación. De hecho, Jesús fue quien llevó a cabo la obra creadora dentro de la Trinidad: "Porque en Él fueron creadas todas las cosas… todo ha sido creado por medio de Él y para Él" (Colosenses 1:15–16).
  • La resurrección de Jesús fue una demostración de poder que autentificó Su ministerio y confirma que Él es el Salvador vivo y divino, quien ahora está sentado a la diestra de Dios (1 Pedro 3:22).

Implicaciones para hoy

La preexistencia de Jesús es una realidad desde antes de lo que nosotros entendemos como tiempo. Mientras la tierra era creada, Jesús obraba en perfecta armonía con Dios Padre, fuente de la creación (1 Corintios 8:6), y con el Espíritu Santo, quien actuaba con poder en la creación (Salmo 104:30). Durante Su ministerio terrenal, Sus milagros demostraron Su divinidad. No solo resucitó muertos (Lucas 7:11–15; Mateo 9:18–25; Juan 11:1–44) y sanó enfermos y discapacitados, sino que también mostró autoridad divina para perdonar pecados (Lucas 5:17–25). Después de Su ministerio, la divinidad de Jesús quedó aún más clara con Su resurrección (1 Pedro 3:22) y posteriormente con Su ascensión al cielo. En definitiva, la Biblia enseña claramente que Jesús existía antes de Su encarnación en la tierra. Él es parte de la Trinidad y ha existido eternamente como Dios.

Comprende

  • La preexistencia de Jesús se afirma por Su presencia en la creación.
  • La naturaleza divina de Jesús demuestra que siempre ha existido como la segunda Persona de la Trinidad.
  • Entre muchos otros milagros, la resurrección demuestra que Jesús es divino y no un ser creado.

Reflexiona

  • ¿Qué pasajes bíblicos te ayudan especialmente a comprender quién es Jesús?
  • ¿Cómo buscas honrar a Jesús en tu vida diaria?
  • ¿Cómo cobra aún más significado el sacrificio de Jesús por tus pecados cuando piensas en quién es Él realmente?

Ponlo en práctica

  • ¿Cómo difiere la visión bíblica de Jesús de la visión que tiene gran parte del mundo?
  • ¿Cómo pueden los cristianos demostrar mejor la preexistencia de Jesús al hablar con personas que no creen en la Trinidad (por ejemplo, Testigos de Jehová, unitarios, etc.)?
  • ¿Cómo podemos asegurarnos de que otros escuchen una visión verdaderamente bíblica acerca de Jesús?