¿Qué dice la Biblia?
El apóstol Santiago, uno de los discípulos más cercanos a Jesús, era hijo de Zebedeo y hermano de Juan. Junto con Pedro y Juan, fue testigo de acontecimientos significativos, como la transfiguración de Jesús y Sus milagros. Conocidos como los “Hijos del Trueno”, Santiago y Juan mostraban personalidades apasionadas y en una ocasión pidieron puestos de honor, lo cual Jesús utilizó como una lección de humildad. A pesar de sus defectos, Jesús transformó a Santiago, enseñándole gracia y paciencia. Santiago fue un testigo fiel, incluso hasta la muerte, y nos enseñó a ser fuertes en la fe siguiendo el ejemplo de Cristo. Como Santiago, estamos llamados a someternos a la transformación de Cristo, convirtiéndonos en testigos valientes y confiando en Su capacitación para cada tarea.