¿Qué dice la Biblia?
Dios no está oculto. Desde el principio, se ha revelado a través de la creación, la alianza, Su nombre y carácter, Su ley, Su presencia, Sus profetas y Sus poderosos actos en la historia. Estas revelaciones muestran el poder y la santidad de Dios y llaman a Su pueblo a la adoración fiel y a la obediencia. En el Nuevo Testamento, Dios se reveló a través de Jesucristo, Dios hecho carne, que reveló al Padre a través de Su vida, muerte y resurrección. A través de la cruz y la resurrección, Dios puso de manifiesto Su justicia, misericordia y amor. Hoy, Dios sigue revelándose a través del Espíritu Santo, que vive en cada creyente, de Su Palabra, de la proclamación del evangelio y de un pueblo redimido que refleja Su carácter al mundo. Dios puede parecer oculto porque la Biblia registra momentos históricos destacados, más que momentos cotidianos, y porque ya no ves a Dios físicamente, como Israel o los apóstoles lo hicieron una vez. Sin embargo, Dios sigue estando poderosamente presente, actuando en el mundo y en las vidas individuales, si lo buscas por fe y entrenas tu corazón para reconocer Su obra continua.