¿Qué dice la Biblia?
La meditación puede entenderse y practicarse de diferentes maneras con distintos propósitos. Meditar, en un sentido bíblico, significa reflexionar y pensar en las verdades de la Palabra de Dios. Significa dedicar silencio y tiempo a la reflexión para que la Palabra de Dios transforme tu manera de pensar, hablar, sentir y actuar. La Biblia te instruye en muchos lugares a meditar en Su Palabra. Hacerlo te permite aprender quién es Dios y qué ha hecho. Permite que el Espíritu Santo moldee tu corazón, mente y perspectiva sobre lo que es verdadero y bueno, en lugar de dejar que tus propios pensamientos lo hagan. Pablo instruyó a los corintios a poner "todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo” (2 Corintios 10:5). Cuando diriges tus pensamientos a considerar repetidamente la Palabra de Dios, recordar regularmente Su obra, reverenciar constantemente Su carácter y esperar con confianza Su presencia activa, entonces estás meditando de una manera bíblica.