¿Qué dice la Biblia?
Los súcubos y los íncubos son demonios mitológicos que, según se cree, realizan actividades sexuales con los seres humanos mientras duermen; los súcubos son hembras y los íncubos, machos. Estas entidades se asocian a menudo con el folclore y la superstición medieval, simbolizando los miedos y ansiedades que rodean la sexualidad y la tentación. La Biblia no menciona directamente a los súcubos ni a los íncubos. Las Escrituras sí hablan mucho sobre la guerra espiritual y las influencias demoníacas. Los creyentes están llamados a estar alerta contra los ataques espirituales (1 Pedro 5:8) y a confiar en la fuerza de Dios para protegerse (Efesios 6:10-18). La Biblia también enseña que Dios tiene autoridad sobre todas las fuerzas espirituales (Colosenses 2:15) y que los creyentes están protegidos por la obra redentora de Cristo (Colosenses 1:13-14). Aunque reconoce la realidad de las batallas espirituales, la Escritura enfatiza la supremacía del poder de Dios y la importancia de centrarse en Él, en lugar de en las entidades demoníacas.