Sé que debo servir a Dios, pero ¿por qué debería querer hacerlo?

featured article image

Del Antiguo Testamento

  • Dios hizo un pacto con Su pueblo, prometiendo ser su Dios y bendecirlo. Esto invita a una respuesta de amor y servicio. Deuteronomio 7:9 dice:
  • “Reconoce, pues, que el Señor tu Dios es Dios, el Dios fiel, que guarda Su pacto y Su misericordia hasta mil generaciones con aquellos que lo aman y guardan Sus mandamientos”.
  • Dios es el Creador y, como creación Suya, debes honrarlo con tu vida. Comprender que le debes tu existencia hace que servirlo sea un deseo natural. El Salmo 100:3 te recuerda:
  • “Sepan que Él, el Señor, es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo Suyo somos y ovejas de Su prado”.
  • Deuteronomio 10:12-13 dice:
  • “Y ahora, Israel, ¿qué requiere de ti el Señor tu Dios, sino que temas al Señor tu Dios, que andes en todos Sus caminos, que lo ames y que sirvas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, y que guardes los mandamientos del Señor y Sus estatutos que yo te ordeno hoy para tu bien?”.
  • Deberías querer servir a Dios no por obligación, sino porque es bueno y, en última instancia, es para tu bien.
  • Dios es digno de tu adoración y servicio por Su santidad y majestad. Reconocer Su supremacía te obliga a servirlo (1 Crónicas 16:25).

Del Nuevo Testamento

  • Dado que como creyente eres adoptado en la familia de Dios, Él trabaja para que te parezcas más a Jesús, que:
  • “no vino para ser servido, sino para servir y para dar Su vida en rescate por muchos” (Mateo 20:28).
  • Debes ofrecer tu vida a Dios por amor a Él.
  • Debes querer servir a Dios porque sabes que permanecer en Jesús trae plenitud de vida (Juan 10:10; 15:1-17).
  • Puesto que la verdadera vida está solo en Dios (Juan 14:6), tu vida debe reflejar gratitud por este asombroso don. Romanos 6:23 dice:
  • “Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.
  • Fuiste salvado de la muerte eterna y se te dio la vida eterna; por lo tanto, debes vivir de una manera que testifique del poder salvador de Dios y agradecerle por la vida eterna que te ha dado.
  • Al servir a Dios, cooperas con Su obra de santificación en ti. Puedes imitar a Jesús:
  • “el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Y hallándose en forma de hombre, se humilló Él mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Filipenses 2:6-8).
  • En Cristo, eres completamente nuevo (2 Corintios 5:17). Como tal, tus deseos cambian y te centras más en Cristo.
  • Debes servir a Dios porque debes desear andar por el Espíritu y no por la carne (Gálatas 5:16).
  • 1 Juan 4 habla del amor de Dios y cómo afecta a tu forma de vivir. En parte, Juan escribe:
  • “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados” (1 Juan 4:10).
  • “Nosotros amamos, porque Él nos amó primero” (1 Juan 4:19).
  • Tu amor a Dios y a los demás es una respuesta al amor de Dios por ti. Una forma de demostrar tu amor a Dios es sirviéndolo.

Implicaciones para hoy

Las motivaciones específicas para servir a Dios pueden variar, pero el tema subyacente es que cuando conoces a Dios, lo amas y deseas servirlo. Debido a tu amor por Él, debes buscar servir porque quieres: (1) imitar a Cristo (Mateo 20:28), (2) permanecer en Cristo (Juan 10:10; 15:1-17), (3) agradecer a Dios por la vida verdadera (Juan 14:6) y la vida eterna (Romanos 6:23), (4) vivir en consonancia con la obra de santificación de Dios (Filipenses 2), (5) andar por el Espíritu Santo (Gálatas 5:16), y (6) vivir de tal manera que refleje la obra radical de amor de Dios en tu vida (1 Juan 4:10, 19). En última instancia, debes servir a Dios y vivir para Él por gratitud, amor y deseo de vivir como Él quiere que vivas.

Comprende

  • Servir a Dios viene de comprender quién es Él y del amor por Él.
  • Servir a Dios es una vida transformada que refleja Su bondad y propósito.
  • Servir demuestra gratitud por la vida eterna.

Reflexiona

  • ¿Cómo influye en tu deseo de servirlo el hecho de comprender el carácter de Dios?
  • ¿Cómo ha transformado Dios tu corazón y tus intenciones para servirlo por amor y no por obligación?
  • ¿Cómo puede la gratitud por la vida eterna moldear tu manera de servir a Dios en tu vida diaria?

Ponlo en práctica

  • ¿Cómo puedes animar a otros a servir a Dios por amor y gratitud y no por obligación?
  • ¿Qué significa para ti, como creyente, reflejar la bondad y el propósito de Dios en la forma en que sirves?
  • ¿Cómo puedes ayudar a otros a comprender mejor el amor de Dios para profundizar su deseo colectivo de servirlo?