¿Qué dice la Biblia?
El Antiguo y el Nuevo Testamento contienen ejemplos de relaciones rotas, así como del perdón, la gracia y la compasión que pueden repararlas. En el Antiguo Testamento, la primera relación rota registrada en la historia es la caída de la humanidad y la división que causó entre Dios y el hombre. Sin embargo, Dios prometió que un día habría un vástago de la mujer (Jesucristo) que salvaría al mundo (Génesis 3:15). Jacob y Esaú eran hermanos con una relación dolorosamente rota (Génesis 27:41) que experimentaron la reconciliación (Génesis 33:4). David recibió el perdón y la gracia del Señor cuando confesó sus pecados (2 Samuel 12:13; 2 Samuel 24:10). Jesús experimentó muchas relaciones rotas y, sin embargo, sacrificó Su vida por estas mismas personas. La parábola del hijo pródigo es una de las representaciones más poderosas de la curación de una relación rota (Lucas 15:11-32). Cuando el hijo descarriado regresó de su locura, el padre corrió hacia él, lo abrazó y lo perdonó inmediatamente. El apóstol Pablo te informa de que Dios puede restaurar la ruptura en tu vida (Filipenses 4:6-7). También te anima a perdonar a los demás: “así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo” (Efesios 4:32). Una de las verdades más reconfortantes a las que puedes aferrarte se encuentra en Apocalipsis 21:4, que promete una eternidad sin dolor, lo que incluye el dolor de las relaciones rotas.