¿Qué dice la Biblia?
En Lucas 16:9 Jesús dice: «Y Yo les digo: háganse amigos por medio de las riquezas de la injusticia, para que cuando falten, los reciban en las moradas eternas». La parábola del administrador injusto precede a este versículo (Lucas 16:1-8). Los personajes de la parábola son injustos, y no se pretende que emules sus costumbres pecaminosas. En cambio, Jesús utiliza esta historia para comunicar un principio espiritual sobre la preparación para la vida eterna siendo administradores astutos de los recursos durante la vida presente. Este concepto coincide con el Sermón del Monte, en el que Jesús enseña a Sus seguidores a acumular «tesoros en el cielo» (Mateo 6:20). Jesús quiere que los creyentes utilicen sus recursos para hacer avanzar Su reino eterno mientras están en este reino terrenal. Este principio de invertir el dinero para obtener beneficios duraderos también aparece en el Antiguo Testamento. La ley mosaica incluía mandamientos sobre el uso de los recursos para honrar al Señor (Proverbios 3:9-10; Malaquías 3:10) y dar a los necesitados (Deuteronomio 15:7-8). Cumplir estos preceptos tiene efectos duraderos porque glorifica a Aquel que los estableció, dando a conocer a Dios a las naciones (Isaías 42:6). En general, Lucas 16:9 y muchas otras partes de la Biblia enseñan que el dinero no debe atesorarse, sino utilizarse con prudencia para lo que realmente importa: el reino eterno de Dios.