¿Qué dice la Biblia?
Un pacto es un acuerdo vinculante entre dos o más partes, similar a una promesa o un contrato. Un pacto define la relación entre dos partes, cómo actuarán y las promesas que cumplirán entre sí. Los pactos suelen contener elementos condicionales e incondicionales. Aunque las relaciones de pacto están casi obsoletas en nuestra cultura, hay una que sobrevive y que podemos entender: el matrimonio es una relación de alianza entre dos personas; es legalmente vinculante, pero lo más importante es que define la relación entre marido y mujer. Ambos se hacen ciertas promesas que se espera que cumplan, pero incluso cuando las promesas se rompen, juran amarse incondicionalmente y seguir cumpliendo su relación de alianza. Los pactos se utilizan en toda la Biblia para establecer una relación entre Dios y Su pueblo, y constituyen la espina dorsal de la estructura narrativa. Esto se hace más evidente cuando comprendemos que en la Biblia la palabra testamento es otra palabra para pacto; el Antiguo Testamento podría traducirse como Antigua Alianza. Esta parte de la Biblia registra la época en que la humanidad vivía en relación con Dios bajo el antiguo pacto. A menudo, en esas relaciones pactadas, el hombre no cumplía su parte de la promesa, pero Dios, en Su carácter inmutable, mantenía las promesas pactadas.