¿Qué es la parálisis del sueño con un falso despertar? ¿Es un ataque espiritual?

La parálisis del sueño es un fenómeno aterrador en el que la atonía muscular natural del sueño afecta a los sueños lúcidos con falsos despertares. "La atonía", o parálisis, es el estado natural de no poder moverse durante el sueño. Los sueños lúcidos se producen cuando la persona que duerme sabe que está soñando. Los falsos despertares se producen cuando la persona que sueña cree que se ha despertado y descubre que no es así. Ninguno de ellos es un problema espiritual, pero puede serlo lo que ocurre en el sueño.

La atonía muscular durante el sueño es una condición neurológica natural en la que el cuerpo se desconecta de las experiencias de la mente que está soñando. La atonía muscular es necesaria; de lo contrario, una persona puede ser sonámbula o comer dormida. Las personas con un trastorno médico llamado trastorno de conducta REM actúan sus sueños, hasta el punto de saltar por la ventana de un tercer piso. Lamentablemente, la atonía muscular puede hacer que la parálisis del sueño sea difícil de evitar.

Un sueño lúcido es un sueño en el que la persona que duerme se da cuenta de que está soñando. La conciencia se puede producir cuando ocurre algo ridículo en el sueño. O puede desarrollarse cuando quien duerme pasa suavemente de pensamientos de vigilia a un estado de sueño, provocando alucinaciones hipnagógicas. Los sueños hipnagógicos normalmente comienzan cuando el que sueña oye un grito fuerte, un choque o alguien que le llama por su nombre, o puede sentir una sensación de caída. Muchas personas que experimentan sueños lúcidos son capaces de controlar el sueño hasta cierto punto, o incluso de percibir el mundo real que les rodea.

Si un sueño lúcido resulta aterrador, la persona que sueña puede intentar despertarse a sí misma. Abrirá los ojos y tal vez vea su propia habitación. Inmediatamente después, se da cuenta que la habitación no es la correcta y que nunca se ha despertado. El ciclo continúa, haciendo que la persona entre en pánico, hasta que se despierta o cae en un estado REM más profundo. Es la atonía muscular natural lo que dificulta el despertar; el que sueña puede pensar que está abriendo los ojos o sentándose, sin embargo, su cuerpo considera el esfuerzo como el resultado de un sueño lúcido e impide el movimiento físico real.

Hasta este punto, no hay nada que indique que se trata de un ataque demoníaco. La atonía muscular, el sueño lúcido y los falsos despertares son fenómenos naturales. No obstante, hay otras dos experiencias que son comunes a quienes tienen sueños lúcidos y que podrían implicar algo sobrenatural.

La primera es lo que se siente como un gran peso o presión en el pecho del que sueña. Por lo general, se incluye la imagen de una figura grotesca sentada sobre el pecho del que duerme. Esta experiencia es tan común que diferentes culturas han creado mitologías en torno a dicha criatura. En Escandinavia, es una yegua; en África y el sur de América, "el Diablo a tu espalda"; en Medio Oriente, un duende; y en Asia, un fantasma. Los científicos dirían que la figura es el intento de la mente para explicar la sensación de presión. Se desconoce si la imagen es una alucinación o algo espiritual.

El segundo fenómeno está relacionado con una bruja, un fantasma o un duende. Se trata de la aparición de figuras altas, oscuras y encapuchadas, que normalmente llevan un sombrero de fieltro. Las figuras pueden flotar, acercarse o disolverse, y muchas veces resultan demasiado grandes para la habitación. La cultura popular las llama "gente de las sombras". La ciencia afirma que son el resultado de la mente tratando de dar sentido a una imagen de sueño imprecisa. Se desconoce si son demoníacas.

La parálisis del sueño generalmente va acompañada de una sensación de terror. La sensación puede venir de un elemento del sueño, de la aparición de una figura grotesca en el pecho del que duerme, de una reacción a la gente de las sombras o simplemente de un miedo espontáneo e inexplicable. El que duerme intentará despertarse, pero la atonía muscular sólo permitirá un falso despertar.

Cabe mencionar que esto no es lo mismo que un "terror nocturno". Un terror nocturno ocurre sobre todo en niños, en un estado de sueño mucho más profundo. La atonía muscular se rompe cuando la persona que sueña reacciona violentamente ante el miedo, llorando, gritando y luchando contra los que han venido a consolarle. Al despertar, por lo general, la persona no recuerda nada del sueño.

Hay trucos que una persona que sueña puede usar para romper el ciclo del falso despertar. Evitar las drogas y el alcohol, y seguir un horario de sueño regular. La atonía muscular tiende a mantener un fuerte control sobre los principales grupos musculares, aunque es posible que la persona que sueña pueda mover los dedos de las manos y de los pies. También puede ser capaz de controlar su respiración, jadeando lo suficientemente fuerte como para despertar a su cónyuge.

Si en sueños aparece un duende o una persona de las sombras, podemos orar. Jesús es el Señor de nuestro despertar y de nuestro dormir (Salmo 139:2-3). Puedes entrenarte para orar mientras duermes.

El terror, ya sea de figuras icónicas o de una sensación indefinida de malevolencia, puede ser una señal de guerra espiritual. Para prevenirlo, evita todos los temas ocultistas y demoníacos mientras estés despierto. Si piensas que prestar atención a los demonios no les incitará a hacer lo mismo, es una tontería. Ora a Dios para que te proteja. Reconócelo como Señor de toda tu vida, despierto y dormido. "En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado" (Salmo 4:8).



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