La misión de Jesús: ¿cuál era?

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En resumen:

La misión de Jesús era buscar y salvar a los perdidos. Jesús persiguió activamente a los pecadores, cumpliendo el plan de Dios de redimir a la humanidad y restaurarla en Su reino.

Del Antiguo Testamento

  • Del Antiguo Testamento te llegan múltiples vislumbres de la misión de Jesús, principalmente a través de profecías y presagios. La primera promesa de un Redentor (“la semilla de la mujer”) que derrotaría a Satanás aparece en Génesis 3:15, la cual sienta las bases para la misión de Jesús de vencer el pecado y la muerte.
  • Isaías 53 al Siervo sufriente que cargaría con los pecados de muchos, sería “traspasado por nuestras transgresiones” (v. 5) y traería la sanidad mediante Su sacrificio. Jesús cumplió esta profecía.
  • El Salmo 22 predice el sufrimiento y la vindicación del Mesías, e incluye detalles del sufrimiento similar a la crucifixión. El nacimiento del Mesías en Belén se predice en Miqueas 5:2, el cual Jesús cumplió.
  • Zacarías 9:9 señala al Mesías como un rey humilde que traería la salvación. La misión de Jesús incluía tanto la redención espiritual como el establecimiento del reino de Dios.

Del Nuevo Testamento

  • La misión fundamental de Jesús en la tierra era cumplir el plan de Dios de “buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10). Jesús era consciente de Su misión, incluso desde muy joven (Lucas 2:49), y se dispuso intencionadamente a cumplirla.
  • Jesús sabía que el plan de Dios para Él era morir en la cruz como expiación por el pecado de aquellos que pusieran su fe en Él y resucitar de entre los muertos en victoria sobre el pecado y la muerte. Así que, hacia el final de Su vida, Jesús se dirigió deliberadamente a Jerusalén, donde moriría (Lucas 9:51).
  • Cristo vino a salvar a los pecadores: a comer con ellos, a hablar con ellos y a mostrarles el amor de Dios (Lucas 5:32). De hecho, a menudo se le criticaba por pasar demasiado tiempo con los “pecadores”, aquellos a quienes los líderes religiosos santurrones de la época habían desechado.
  • Jesús no solo pasaba tiempo con esas personas, sino que las buscaba, porque Su misión era salvar a los que necesitaban ser salvados.
  • Durante Su ministerio, Jesús se empeñó en perdonar a los marginados y ofrecerles una nueva vida. Los ejemplos de Cristo pasando tiempo con los pecadores y perdonándolos están en todos los Evangelios.
  • Jesús salvó a la mujer sorprendida en adulterio (Juan 8:3-11), a la mujer pecadora del frasco de alabastro (Lucas 7:36-50) y a Su discípulo Mateo, quien antes era recaudador de impuestos (Mateo 9:9).
  • Tú, al igual que todo ser humano, eres un pecador necesitado de salvación (Romanos 3:23), y Jesús hizo un camino de salvación para todo aquel que pone su fe en Él (Juan 3:16-18; 14:6; Romanos 6:23; Gálatas 3:28).

Implicaciones para hoy

La maravillosa misión de Cristo te enseña que nadie es demasiado pecador o está demasiado perdido para ser salvado. Un ejemplo de esto ocurre en Marcos 5:1-20, cuando Jesús restauró a un hombre que estaba endemoniado. El hombre vivía en una cueva, literalmente apartado de la sociedad. Jesús vino a salvar y perdonar a todos los pecadores, sin importar las circunstancias de vida o las experiencias pasadas. Viajó y sanó a todo tipo de personas que creían en Su misión, incluso a gentiles y oficiales romanos. También habló con la élite religiosa de la época que estaba dispuesta a escuchar (Juan 3). Hizo milagros y explicó parábolas sobre cómo salvar a los perdidos para que todos pudieran comprender Su propósito. Jesús no esperó pasivamente a que los perdidos vinieran a Él, sino que fue tras ellos. Explicó Su misión en una parábola que se encuentra en Lucas 15:1-7, sobre un hombre que pierde su oveja y deja al resto de su rebaño para encontrar la única oveja perdida. Jesús concluye esta parábola diciendo: “Habrá más alegría en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse” (Lucas 15:7). Cuenta una parábola similar sobre una moneda perdida en Lucas 15:8-10, concluyendo de nuevo con la alegría en el cielo por un pecador arrepentido. Jesús también cuenta la historia de un hijo pródigo que regresa a la casa de su padre después de tomar muchas decisiones perjudiciales que lo separan de su hogar. El padre recibe a su hijo con alegría en su casa cuando este regresa, al igual que Dios recibe a Sus hijos que regresan a Él con un corazón arrepentido (Lucas 15:21-22). Jesús es fiel a Su misión incluso hoy, y te llama a arrepentirte y a unirte a la casa de Su Padre. Él sigue buscando y salvando a los perdidos (Mateo 11:29; 18:3-4; Apocalipsis 3:20).

Comprende

  • La misión de Jesús era buscar y salvar a los perdidos.
  • Las profecías del Antiguo Testamento predijeron la misión de Jesús.
  • La misión de Jesús continúa hoy, ofreciendo la salvación a todo aquel que se arrepiente y cree.

Reflexiona

  • ¿Cómo te interpela la comprensión de la misión de Jesús en tu propia misión?
  • ¿Cómo puedes participar en la misión de Jesús de buscar y ayudar a los que están perdidos?
  • ¿Cómo influye en tu forma de verte a ti mismo y a los demás el hecho de comprender que nadie está demasiado perdido para la salvación?

Ponlo en práctica

  • ¿De qué manera las parábolas de la oveja perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo profundizan tu comprensión de la misión de Jesús?
  • ¿De qué manera la búsqueda de pecadores por parte de Jesús desafía las expectativas culturales o religiosas sobre quién merece el perdón?
  • ¿De qué manera práctica puedes llevar a cabo la misión de Jesús de buscar y salvar a los perdidos?