¿Qué dice la Biblia?
Las preguntas sobre el final de los tiempos no son nada nuevo; los discípulos de Jesús querían saber, y nosotros también hoy. Fijar una fecha para el final de los tiempos es un error porque Jesús afirmó explícitamente que nadie, excepto el Padre, conoce el día o la hora de Su regreso (Mateo 24:36; Hechos 1:7). Aunque señales como las guerras, las hambrunas y los terremotos son indicadores de un mundo caído, Jesús advirtió que son sólo el principio, no señales definitivas del fin (Mateo 24:6-8). Las Escrituras subrayan que el regreso de Jesús será repentino e inesperado, como un ladrón en la noche, por lo que las predicciones son inútiles (2 Pedro 3:10; Lucas 12:39). En lugar de especular, los creyentes están llamados a estar preparados, vivir en obediencia a Cristo y cumplir la Gran Comisión (Mateo 28:19). Debemos centrarnos en servir fielmente a Dios, sabiendo que, tanto si vivimos para ver el regreso de Cristo como si nos reunimos con Él después de la muerte, nuestra esperanza está asegurada en Él (Filipenses 1:21-26; Romanos 12:1-2).