¿Qué dice la Biblia?
Los evangelios afirman que Jesús murió el día de la preparación, que es el día anterior al día de reposo (Marcos 15:42; Lucas 23:54). Esto indica que fue enterrado antes de la puesta del sol del viernes (Marcos 15:46-47). La gente descansó entonces el sábado (Lucas 23:56) y acudió temprano el primer día de la semana (domingo) al sepulcro, que era también el día en que había resucitado (Mateo 28:1; Lucas 24:1; Juan 20:1). Aunque Jesús predijo repetidamente que resucitaría “al tercer día” (Mateo 16:21; Lucas 9:22), y Pablo resumió el evangelio como el entierro y la resurrección “al tercer día” (1 Corintios 15:4), en el cómputo inclusivo judío, parte de un día contaba como un día entero. Así pues, en el pensamiento judío, las últimas horas del viernes, todo el sábado y las primeras horas del domingo sumaban tres días. Hay una opinión menor que defiende un período estricto de setenta y dos horas, basándose en Mateo 12:40, que sitúa la muerte de Jesús a mitad de semana. Otra perspectiva apunta al comentario de que era un día muy solemne en Juan 19:31, combinado con las mujeres comprando especias después del sábado (Marcos 16:1; Lucas 23:56), lo que sugiere que esa semana se celebraron dos días de reposo. A pesar de estas objeciones, la evidencia general apoya firmemente una cronología de viernes a domingo.