¿Cuánto tiempo vivió Moisés?

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En resumen:

Moisés vivió 120 años, y se mantuvo fuerte y vigoroso durante toda su vida.

Del Antiguo Testamento

  • La Biblia nos dice que Moisés vivió 120 años, pero no envejeció ni se debilitó: “Moisés tenía 120 años cuando murió, pero sus ojos no se habían debilitado, ni había perdido su vigor” (Deuteronomio 34:7).
  • El relato bíblico de su vida abarca los libros de Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, y termina con este notable memorial: “Desde entonces no ha vuelto a surgir en Israel un profeta como Moisés, a quien el SEÑOR conoció cara a cara, nadie como él por todas las señales y prodigios que el SEÑOR le envió a hacer en la tierra de Egipto, contra Faraón, contra todos sus siervos y contra toda su tierra, y por la mano poderosa y por todos los grandes y terribles hechos que Moisés hizo ante los ojos de todo Israel” (Deuteronomio 34:10-12).
  • La vida de Moisés puede dividirse en tres períodos de cuarenta años. Durante los primeros cuarenta, vivió como hijo adoptivo de la hija del faraón en Egipto (Hechos 7:20-23), aprendiendo las habilidades de liderazgo necesarias para convertirse en el mayor líder que Israel tuvo en el Antiguo Testamento. Durante los siguientes cuarenta años, vivió como un humilde extranjero en Madián (Hechos 7:29-30), adquiriendo más experiencia para prepararse para el llamado de Dios. En los últimos cuarenta, llevó a cabo la obra de su vida al guiar al pueblo de Israel en su viaje desde la esclavitud hacia la libertad (Hechos 7:36).
  • Los logros más duraderos de Moisés fueron sacar al pueblo hebreo de la esclavitud en Egipto, mediar en el pacto de Dios con ellos, transmitir las leyes de Dios (como los Diez Mandamientos) al pueblo, registrar y enseñar esas leyes para las generaciones futuras, y llevar a los israelitas al borde de la Tierra Prometida.
  • Solo una vez en sus últimos cuarenta años Moisés desobedeció a Dios. En Meriba, golpeó una roca dos veces con su bastón, cuando Dios le había dicho que solo le hablara a la roca para que esta diera agua. Debido a que Moisés no confió en Dios ni lo santificó ante el pueblo en esa ocasión, no se le permitió entrar en la Tierra Prometida (Números 20:2-13; 27:12-14; Deuteronomio 32:51).
  • Moisés, que había comenzado su ministerio en el monte Sinaí (u Horeb), lo terminó en el monte Nebo (Deuteronomio 34:1-3; cf. Números 27:12-13). Desde la cima del monte, Dios le permitió ver la Tierra Prometida, pero no entrar en ella. Después de vivir 120 años, Moisés murió allí y fue enterrado por el Señor en una tumba desconocida (Deuteronomio 34:5-6). El pueblo de Israel lloró su muerte con gran pesar (Deuteronomio 34:8).

Del Nuevo Testamento

  • En el Nuevo Testamento no se menciona cuánto tiempo vivió Moisés. Sin embargo, es celebrado por su fe, obediencia y liderazgo. Hechos 7 lo retrata como poderoso en palabra y acción, y relata su papel como libertador de Israel. Hebreos 11 incluye a Moisés en el “Salón de la Fe”, destacando su elección de sufrir con el pueblo de Dios en lugar de entregarse al pecado. Hebreos 3 compara a Moisés con Jesucristo, resaltando la superioridad de Jesús. En Mateo 17, Moisés aparece durante la transfiguración, lo que afirma su importancia en la historia de Israel. En general, el Nuevo Testamento presenta a Moisés como un fiel siervo de Dios cuya vida prefigura la venida de Jesús y subraya la importancia de la fe y la obediencia.

Implicaciones para hoy

A pesar de sentirse inadecuado para las monumentales tareas que tenía por delante, Moisés aceptó el llamado de Dios para enfrentarse al faraón y sacar a su pueblo de Egipto (Éxodo 3-4). Aunque se enfrentó a todo tipo de peligros, dificultades y decepciones en la travesía del desierto, Moisés puso toda su fe y confianza en Dios. Afrontó cada desafío con compasión y oración. De una manera mansa y tranquila, discernía la voluntad de Dios y la daba a conocer al pueblo. Su relación con el Señor era tan estrecha que Dios hablaba con él regularmente. Nosotros también podemos afrontar nuestros propios retos con fe, confiando en Dios para cumplir lo que nos pide. A pesar de las adversidades, podemos perseverar, permaneciendo firmes cuando reconocemos quién es Dios y cómo nos equipa para hacer lo que nos llama a hacer. Permitir que el Espíritu Santo exponga nuestras debilidades y nos capacite para seguir la guía de Dios nos dará lo que necesitamos para seguirlo como lo hizo Moisés.

Comprende

  • Moisés vivió hasta los 120 años con un vigor intacto.
  • La vida de Moisés se relata a lo largo de Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, y termina con un memorial extraordinario.
  • Su vida puede dividirse en tres períodos de cuarenta años cada uno: en la casa del faraón, como extranjero en Madián y como líder del viaje de los israelitas hacia la libertad.

Reflexiona

  • ¿De qué manera la longevidad y el vigor de Moisés desafían tu percepción del envejecimiento y las limitaciones en la vida?
  • ¿De qué manera las etapas de la vida de Moisés pueden resonar con diferentes fases o transiciones en tu propio viaje?
  • Reflexiona sobre la obediencia de Moisés y el caso de desobediencia que le impidió entrar en la Tierra Prometida. ¿De qué manera te lleva esto a evaluar tu propia confianza en la guía de Dios?

Ponlo en práctica

  • La vida de Moisés representa la Ley. Por mucho que nos esforcemos, no podemos cumplir la Ley de Dios a la perfección. Nuestra incapacidad para hacerlo revela cuán pecadores somos y que necesitamos un Salvador. Moisés, el dador de la Ley, no pudo guiar al pueblo a la Tierra Prometida, que simboliza nuestra herencia en Jesucristo. Tuvo que morir para que Josué —quien representa a nuestro Salvador— pudiera guiar al pueblo a Canaán. La Ley, representada por Moisés, señala nuestra necesidad de Cristo. En Jesús ya no estamos bajo la Ley, sino bajo la gracia. Él nos conduce a la libertad y a todo lo que heredamos en Él (Romanos 7:7-25).
  • ¿Cómo ve nuestra cultura la vejez, especialmente en lo que se refiere al propósito a medida que envejecemos?
  • ¿De qué manera los 120 años que Moisés pasó siguiendo al Señor y guiando al pueblo con vigor nos inspiran a considerar el propósito y la calidad de nuestras vidas a medida que envejecemos?