¿Qué dice la Biblia?
Zorobabel puede ser recordado como un miembro del linaje mesiánico de Cristo, un líder que sirvió fielmente a Dios gobernando bien a su pueblo y un organizador que supervisó la tarea encomendada por Dios de reconstruir el templo de Jerusalén. Zorobabel nació en Babilonia durante el exilio y más tarde condujo a un grupo de israelitas de vuelta a Jerusalén después de que el rey permitiera su regreso. Fue nombrado gobernador de Judá y se le consideraba un posible restaurador de la realeza davídica. A pesar de los obstáculos, Zorobabel permaneció fiel a la llamada de Dios y supervisó la construcción del templo, que se completó a pesar de las interrupciones. La promesa de Dios a Zorobabel, transmitida a través del profeta Zacarías, se cumplió, lo que demuestra la importancia de la intervención divina sobre el esfuerzo humano. En el Nuevo Testamento, Zorobabel aparece en las genealogías de Jesús, destacando su papel como antepasado del Mesías.