¿Qué dice la Biblia?
El Espíritu Santo no es una fuerza impersonal, sino la tercera persona de la Trinidad, plenamente Dios y partícipe de todos Sus atributos divinos. El Espíritu Santo es el Espíritu de Dios que da vida, crea, sostiene el mundo, equipa a los líderes y dirige las naciones. El Espíritu Santo no es una fuerza impersonal, sino una persona. Desempeñó un papel central en la creación y desempeña un papel central en tu salvación y santificación. El Espíritu es tu Consolador, Consejero e Intercesor; te guía a la verdad y te capacita para resistir al pecado. Como el Espíritu Santo es Dios, puedes confiar en que Su presencia en ti te transformará a la semejanza de Cristo y nunca te abandonará.