¿Veremos a Dios Padre y a Dios Espíritu Santo en el cielo?

En resumen:

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

En el cielo morarás en presencia de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, aunque no está claro cómo los verás. Mientras que el Padre y el Espíritu Santo son descritos como espíritus e invisibles a tus ojos, Jesús, Dios Hijo, es visible corporalmente, revelando al Padre a través de Sus acciones y enseñanzas. En el Antiguo Testamento, Dios se manifestaba de formas que permitían a la gente encontrarse con Él, aunque nadie podía ver toda Su gloria y vivir. En el Nuevo Testamento, Jesús reveló al Padre. La Biblia promete que los redimidos verán un día a Dios en la eternidad, y tu esperanza futura es contemplar la gloria de Dios en tu cuerpo resucitado y glorificado. Hasta ese día, puedes tratar de conocerle más profundamente, reflejar Su amor al mundo y vivir a la luz de tu futuro con Él.

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

Aunque no sabes cómo verás a Dios Padre y al Espíritu Santo en el cielo, sabes que morarás en Su presencia para siempre. Esto es lo que hace que el cielo sea asombroso: estar en la presencia de Dios donde no hay nada malo, pecaminoso o dañino. Podría ser que, en tu cuerpo resucitado y glorificado, serás capaz de ver lo que ahora es invisible para ti. Tal vez tus “ojos se abrirán”, como los del siervo de Eliseo (2 Reyes 6:17), y podrás ver al Padre y al Espíritu. “Porque ahora vemos por un espejo, veladamente, pero entonces veremos cara a cara”. (1 Corintios 13:12). O puede ser que Mateo 5:8 y Apocalipsis 22:4 se refieran a tu futura contemplación de Dios Hijo en toda Su gloria (cf. Apocalipsis 1:9-18). Un día, todos los que han confiado en Cristo para el perdón de los pecados verán a Dios y estarán con Él por la eternidad. Hasta entonces, puedes ver las cosas de este mundo desde Su perspectiva y tratar de conocerlo más plenamente: conocer Su corazón, obedecer Sus mandamientos y reflejarlo al mundo.

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA