¿Cómo puedo aprovechar la sabiduría de Dios?

En resumen:

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

La Biblia aborda las ideas de buscar, obtener y aplicar la sabiduría de Dios. De hecho, cinco libros en particular encajan en el género de la «literatura sapiencial» del antiguo Cercano Oriente: Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés y Cantar de los Cantares. El libro de los Proverbios personifica la sabiduría (capítulo 1) y señala al Señor como fuente de la misma (2:6; 3:19; 9:10). Muchos de los Salmos vinculan tal perspicacia con el temor reverencial a Dios y la obediencia a Sus preceptos (19:9; 34:9; 111:10). Además de los libros sapienciales, muchas otras partes de la Biblia hablan de la sabiduría. El Nuevo Testamento muestra que los sabios obedecen los mandamientos de Dios (Mateo 7:24; Santiago 1:22). Además de seguir los preceptos del Señor, las Escrituras enseñan que puedes obtener sabiduría pidiéndosela a Dios (Colosenses 1:9; Efesios 1:17; Santiago 1:5). El tipo de sabiduría que se obtiene es la piadosa, que la Biblia distingue de la sabiduría mundana (1 Corintios 1:18-21; 1 Corintios 2:6-7; Santiago 3:13-15). Las Escrituras describen a los sabios como aquellos que reverencian a Dios, guardan Sus mandamientos y le piden sabiduría.

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

La vida de nadie es siempre fácil. Te enfrentas a pruebas y decisiones difíciles. Cuando buscas respuestas, puede que llames a un amigo, publiques en las redes sociales, te suscribas a figuras populares de autoayuda o busques respuestas en Internet. ¿Acaso te sorprende que esas «soluciones» no funcionen? Hay un camino mejor: los creyentes tienen el manual eterno para vivir: la Biblia. Este texto antiguo ofrece soluciones a los problemas de antes y de ahora: «Lo que fue, eso será, Y lo que se hizo, eso se hará; No hay nada nuevo bajo el sol» (Eclesiastés 1:9). Sus principios y preceptos son de valor eterno. Y lo que es aún mejor, Su Autor —la fuente de toda sabiduría— ha prometido darte sabiduría si se la pides. Nada de lo que el mundo te ofrece se acerca siquiera a ser tan eficaz. Debes leer con regularidad el libro más sabio de todos los tiempos, escrito por la fuente misma de la sabiduría. Pero tienes que ir más allá de la simple lectura (Santiago 3:13). No basta con saber lo que el Señor quiere de ti. Debes aplicar la sabiduría que Dios te ha dado en la búsqueda más sabia: glorificar a Dios. Las Escrituras describen a los sabios como aquellos que reverencian a Dios, guardan Sus mandamientos y le piden sabiduría.

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA