¿Por qué creó Dios a la humanidad?

En resumen:

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

Dios creó a la humanidad para reflejar Su naturaleza y gloria al mundo. La Biblia destaca que la creación de la humanidad por Dios fue para Su gloria y placer. Los seres humanos fueron creados para vivir los propósitos de Dios, administrando la tierra, compartiendo el evangelio y viviendo para Su reino. Dios te equipa y te da poder para vivir estos propósitos, y Él nos ha creado a cada uno de nosotros de manera única y nos ha colocado donde Él lo ha hecho, para que puedas reflejar Su carácter y propósitos a aquellos que te rodean. Los propósitos de Dios al crear a la humanidad te llaman a vivir para Él y enfatizan tu dependencia de Él mientras buscas hacerlo.

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

Dios creó a la humanidad con el profundo propósito de glorificarle y reflejar Su carácter al mundo. Al vivir Su amor, justicia y rectitud, los seres humanos sirven como testimonios vivos del carácter de Dios. Además, a la humanidad se le confió la administración de la creación, con la tarea de nutrir y cuidar el mundo como cuidadores de la obra de Dios. Este doble propósito pone de relieve tanto tu papel en el engrandecimiento de la gloria de Dios como tu responsabilidad de administrar y preservar la creación que Él te ha confiado. Mediante esta vocación, te alineas con las intenciones de Dios, contribuyendo a un mundo que honra y refleja Sus atributos. Qué asombroso es ser criaturas a las que “Lo has coronado de gloria y majestad” (Salmo 8:5) de llevar y multiplicar el gran nombre de Dios y Su semejanza. Dios no creó a las personas como iguales a Él. Él sigue siendo el Creador, y tú eres una criatura que depende totalmente de Él para todo. “Porque en Él vivimos, nos movemos y existimos” (Hechos 17:28). “Y Él es antes de todas las cosas, y en Él todas las cosas permanecen” (Colosenses 1:17). Siempre será verdad que “el SEÑOR es Dios; no hay otro fuera de Él” (Deuteronomio 4:35). A medida que vives, reconociendo la verdad de que Él es Dios y tú no, y a medida que permaneces en Él (Juan 15), confiándole tu vida y creciendo en relación con Él, puedes vivir los propósitos por los que Dios creó a la humanidad.

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA