¿Quiénes son los patriarcas bíblicos?

En resumen:

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

Abraham, Isaac y Jacob son los patriarcas bíblicos que Dios utilizó para establecer la nación de Israel y para cumplir Sus promesas de restauración y bendición a todo el mundo. Abraham fue llamado a abandonar su patria y, gracias a su confianza en Dios, se estableció una gran nación, Israel. Isaac, nacido en la vejez de Abraham y Sara, fue el hijo elegido de la promesa. Jacob, rebautizado Israel tras luchar con Dios, fue el padre de las doce tribus de Israel. Por el linaje de los patriarcas bíblicos vino Jesús, quien cumplió las promesas de Dios de bendecir a las naciones. Jesús trajo la salvación no solo a los judíos, sino a todas las naciones. Cualquiera que crea en Jesús para el perdón de los pecados es considerado heredero de las promesas hechas a Abraham, Isaac y Jacob.

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

Los patriarcas bíblicos te recuerdan que Dios tiene buenos planes y propósitos para la humanidad y, en concreto, para quienes confían en Él y lo siguen. Del mismo modo que Dios llamó a Abraham a abandonar su patria, tú como creyente estás llamado a dar un paso al frente con fe, confiando en las promesas de Dios para tu vida. Al ver que Isaac nació en cumplimiento de la promesa de Dios, se te recuerda que el tiempo de Dios es perfecto y que Sus planes prevalecerán a pesar de tus intentos de apresurarlos o manipularlos. Los planes de Dios son los mejores y se cumplen a Su manera y en Su tiempo. Jacob te recuerda que Dios actúa a menudo a través de la lucha y la rendición, moldeándote hasta convertirte en un recipiente para Sus propósitos. A pesar de los fracasos y las dificultades de los patriarcas, ellos respondieron a Dios con fe y lo siguieron a donde Él los guiaba. Los patriarcas revelaron la fidelidad de Dios para bendecir a todas las naciones a través de Israel, Su pueblo elegido. Tú también revelas la fidelidad y la bondad de Dios al mundo que te rodea cuando vives para Él (Mateo 5:14-16).

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REFLEXIONA

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