¿Existen los demonios?

En resumen:

Sí, los demonios existen. Los demonios son ángeles caídos que se rebelaron contra Dios. Sin embargo, los que confían en Cristo pueden estar seguros de que Dios ha triunfado sobre ellos y nos ha equipado con todo lo que necesitamos para vencer sus malvados planes.

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

Sí, los demonios existen, como demuestra su mención tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. A menudo se hace referencia a los demonios como "espíritus malignos" (Lucas 7:21) y "espíritus inmundos" (Marcos 1:23) y se les describe como ángeles caídos, que siguieron la rebelión de Satanás contra Dios (Apocalipsis 12:9). Los demonios pueden ejercer una influencia espiritual significativa y, en algunos casos, adoptar una presencia física, como se demuestra en la historia del hombre poseído por el demonio en Marcos 5:1-15. Aunque los demonios pueden oprimir y engañar, no pueden poseer a un cristiano, que está protegido por el poder de Cristo (1 Juan 4:4). Los creyentes pueden confiar en que Dios ha vencido a Satanás y a sus demonios y que nos ha dado todo lo que necesitamos para identificar y contrarrestar las artimañas de los demonios.

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

Los demonios quieren robar, matar y destruir, igual que Satanás, a quien siguen. Sin embargo, Cristo ha derrotado a Satanás y a sus ángeles, y un día serán arrojados al lago de fuego. Mientras tanto, debemos ser sabios y conocer los planes y engaños de los demonios y contrarrestarlos con armas espirituales: "Revístanse con toda la armadura de Dios para que puedan estar firmes contra las insidias del diablo. Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes." (Efesios 6:11-12). Puedes usar la verdad de la Palabra de Dios, la vida recta y tu salvación para contrarrestar los ataques de los demonios. Y, aunque los demonios pueden oprimir a un cristiano, es decir, molestarlo y tratar de hacerlo pecar y caer, no pueden poseer a un cristiano. Cuando reconocemos que estamos en una batalla espiritual, somos capaces de confiar en Dios y luchar contra las artimañas del diablo y sus demonios. No necesitamos temer, porque cuando estamos en Cristo, tenemos poder sobre el diablo, debido al Espíritu de Dios que mora en nosotros: "Hijitos, ustedes son de Dios y los han vencido, porque mayor es Aquel que está en ustedes que el que está en el mundo." (1 Juan 4:4).

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA