¿Qué es alabar a Dios?

En resumen:

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

El diccionario define la palabra «alabar» como «glorificar, especialmente mediante la atribución de perfecciones». Dios es absolutamente perfecto en cada uno de Sus atributos, ¡lo que significa que Él es completamente digno de alabanza! Alabar a Dios implica proclamar de manera pública y personal quién es Él y lo que ha hecho. La alabanza no es opcional ni ocasional para un creyente; es el llamado de todo ser viviente. Los Salmos revelan que la alabanza debe estar presente en toda circunstancia: en la alegría, en el temor, en la ira y en el sufrimiento. La alabanza puede darse en cualquier lugar y de muchas formas, porque la grandeza de Dios y Sus actos poderosos merecen toda tu expresión de adoración. Un día, el pueblo de Dios lo alabará para siempre; por lo tanto, tu alabanza actual es una preparación para la eternidad. Mientras esperas ese día glorioso, la alabanza cambia tu perspectiva de la vida, recordándote quién es Dios y lo que ha hecho. No es solo algo que haces de vez en cuando, sino una forma de vida centrada en la bondad inmutable del Señor.

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

«Alábenlo, alábenlo, todos ustedes niños pequeños, Dios es amor, Dios es amor». Esta sencilla canción infantil te recuerda que alabar a Dios no está reservado a una determinada edad, a un nivel de madurez o a una etapa espiritual específica, sino que es un llamamiento para todo el pueblo de Dios. Aunque la letra es muy fácil de cantar para un niño, la verdad que encierra es lo suficientemente profunda como para moldear toda tu vida de fe. Como adulto, estás llamado a alabar a Dios con la misma franqueza y sencillez de un niño, declarando quién es Él y lo que ha hecho, sin vergüenza ni restricciones. La canción te enseña que la alabanza se aprende pronto, se practica a menudo y está destinada a crecer contigo, no a desaparecer a medida que maduras. Alabar a Dios debería ser una parte fundamental de lo que eres como hijo Suyo. ¿Qué te viene a la mente cuando piensas en quién es Dios y en lo que Él ha hecho por ti? ¿Cómo cultivas una vida de alabanza en tu rutina diaria? La alabanza es poderosa. Tiene el poder de darle una perspectiva eterna a tus circunstancias y de reorientar tu corazón hacia la verdad cuando las emociones o las situaciones te abruman. Cuando alabas a Dios, recuerdas que Él es fiel, que está presente y que es soberano, incluso cuando tu vida te parece incierta o muy dolorosa. La alabanza cambia tu enfoque: de lo que te falta, a lo que Dios es y a lo que ya ha provisto, anclando tu esperanza en Su carácter inmutable. La alabanza no niega tus dificultades, pero declara valientemente que Dios es mucho más grande que ellas. Cuando eliges la alabanza —especialmente cuando se siente difícil— entrenas a tu corazón para confiar más profundamente en Él. De este modo, la alabanza se convierte no solo en una respuesta, sino en un estilo de vida que te mantiene arraigado en lo que es verdadero y bueno, y que durará para siempre.

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA