¿Puede un cristiano practicar la acupuntura o acupresión?

En resumen:

La acupuntura es un procedimiento médico que consiste en utilizar agujas en puntos nerviosos. Aunque los cristianos deben evitar prácticas arraigadas en filosofías no cristianas como el yin y el yang, no hay pecado inherente en el uso de la acupuntura si se aborda puramente para la salud física.

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

La acupuntura es la práctica de colocar agujas en puntos nerviosos que conectan con los llamados “meridianos” del cuerpo, con el fin de estimular el flujo sanguíneo y el funcionamiento del sistema nervioso. La acupresión hace lo mismo, pero en lugar de utilizar agujas, el profesional emplea una técnica manual similar al masaje de tejido profundo. Los cristianos pueden considerar la acupuntura o la acupresión si las ven como un tratamiento médico, sin entrar en los aspectos espirituales o filosóficos ligados a sus orígenes. La Biblia llama a los creyentes a honrar a Dios con sus cuerpos (1 Corintios 6:19-20) y a buscar Su sabiduría en todas las decisiones (Santiago 1:5). Aunque los cristianos deben evitar prácticas arraigadas en filosofías no cristianas como el yin y el yang (Colosenses 2:8), no hay un pecado inherente en el uso de la acupuntura si se aborda puramente desde una perspectiva de salud física. En última instancia, cada persona debe actuar según sus convicciones, asegurándose de que sus elecciones estén en consonancia con la Palabra de Dios y la fe (Romanos 14:5-6).

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

La acupuntura se originó en China y surgió de una filosofía llamada taoísmo. En el taoísmo, existen dos fuerzas o principios en el mundo: el yin, una fuerza negativa, oscura y femenina; y el yang, una fuerza positiva, brillante y masculina. Según el taoísmo, estas dos fuerzas interactúan y se equilibran mutuamente, guiando a todos los seres vivos. Los seguidores del taoísmo practican la acupuntura para intentar equilibrar el yin y el yang en el cuerpo de una persona. Los antiguos chinos que descubrieron la acupuntura encontraron relaciones dentro del cuerpo, conexiones de una parte a otra, y se dieron cuenta de que si se aplicaba presión o una aguja en una determinada zona, era posible aliviar el dolor. Parece que Dios hizo el cuerpo para que estuviera interconectado. El hecho de que la acupuntura funcione es una prueba de que alguien descubrió esa interconexión. El taoísmo le asignó un significado espiritual a esta práctica, pero eso no significa que un cristiano deba hacer lo mismo. Si la conciencia de un creyente no se ve afectada (ver Romanos 14:1-23), el profesional no practica su religión mientras realiza el procedimiento médico, y la persona que recibe el tratamiento no es tentada a practicar el taoísmo como resultado, no hay nada en la Biblia que sugiera que es inherentemente pecaminoso usar la acupuntura como una herramienta médica. “La fe que tú tienes, tenla conforme a tu propia convicción delante de Dios. Dichoso el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba” (Romanos 14:22).

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA