¿Qué significa “YO SOY EL QUE SOY” en Éxodo 3:14?

En resumen:

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

En Éxodo 3, Dios llamó a Moisés para que fuera a Egipto y rescatara a Su pueblo del cautiverio. En aquella época, todos los dioses conocidos tenían un nombre y un dominio limitado. Por esta razón, Moisés preguntó cuál era el nombre de Dios, para poder explicarle al pueblo con qué autoridad los sacaba de Egipto. Al identificarse como “YO SOY”, Dios estaba declarando que Él es. Estaba afirmando que Él nunca cambia, que siempre ha existido y que es autoexistente. Esta declaración situó a Dios por encima de cualquier dios falso, ya que Él afirmaba existir antes que nada y, por lo tanto, tener dominio sobre todo. Como Él es el “YO SOY”, Dios pudo sacar a los israelitas de Egipto porque todo estaba bajo Su dominio. “Yahvé”, el nombre propio de Dios, es un derivado del verbo traducido como “YO SOY”. A lo largo

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

Que el Señor sea el gran “YO SOY” tiene varias implicaciones para ti hoy. Primero, porque Él es el “YO SOY”, es eterno y existió antes de que todo fuera creado. De hecho, Él creó todo lo que existe (Juan 1:1-3). Esto significa que solo Él merece toda la gloria y el honor (Apocalipsis 4:11). En segundo lugar, como Él es el “YO SOY”, es autoexistente; no necesita nada fuera de Él para seguir existiendo. Esto significa que no hay nada en la creación que Él requiera. Él ha estado perfectamente satisfecho en Sí mismo por toda la eternidad. Tú no añades nada a Dios ni lo completas. El hecho de que Él te creara, te colocara por encima del resto de Su creación y cuidara personalmente de ti es una muestra insondable de Su amor (Salmo 8). Tercero, porque Él es el “YO SOY”, puede hacer lo que desee. Él no acomoda Su voluntad a tus deseos ni espera a ver qué harás para luego responder. Por el contrario, Él está en el cielo haciendo lo que le place (Salmo 115:3). Cuarto, porque Él es el “YO SOY”, Su estado nunca cambia. Esto significa que puedes confiar plenamente en Sus promesas y en Su carácter. También significa que Él es perfecto. Puedes estar seguro de que Él no cambiará. Por el contrario, Él es el mismo Dios santo, misericordioso, justo y bueno que era en la eternidad pasada, y será el mismo en la eternidad futura. Dios es. ¡Alábale y adórale (Salmo 30:4)!

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA