¿Qué es la Cuaresma?

En resumen:

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

La Cuaresma es un período de cuarenta días de ayuno, oración y arrepentimiento que muchos cristianos observan antes de la Pascua. Conmemora los cuarenta días de ayuno de Jesús en el desierto y te prepara, como creyente, para reflexionar sobre Su sacrificio y resurrección. La Cuaresma suele asociarse a los católicos, aunque algunos protestantes también la observan. Las costumbres en torno a la Cuaresma son diversas y sus orígenes son inciertos. La Cuaresma es una tradición litúrgica más que un mandato bíblico o una tradición bíblica. La intención de la Cuaresma es hacer penitencia como preparación para la Pascua. Observar la Cuaresma debe ser una respuesta humilde a la gracia de Dios, no una forma de obtener aprobación o de presumir de disciplina espiritual.

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

En la mayoría de las tradiciones occidentales, la Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y concluye el Jueves Santo o el Sábado Santo. En la tradición oriental, la Cuaresma comienza el Lunes Limpio (el lunes siete semanas antes de la Pascua) y termina el viernes anterior al Domingo de Ramos. Otros observan un período de Cuaresma de ocho semanas, que excluye los sábados y domingos. El ayuno cuaresmal se observa de forma diferente según las personas. Históricamente, para algunos ha consistido en abstenerse de todos los productos animales; para otros, se permitía el pescado o las aves de corral. Algunos solo comían pan. Algunos ayunaban durante un día entero, mientras que otros lo hacían hasta media tarde. Por lo general, solo se hacía una pequeña comida al día. Dependiendo de la autoridad eclesiástica de la época, se podían hacer excepciones a las normas de ayuno, a menudo cuando se pagaba por ello. Además de restringir la cantidad y el tipo de comida, también se limitaban las fiestas y celebraciones. También se esperaba que la gente se centrara en la oración y en los actos de caridad. En las sociedades occidentales actuales, la Cuaresma ha cambiado considerablemente. Algunos siguen observando ayunos que restringen la cantidad y el tipo de comida. Muchos ven la Cuaresma como un tiempo para abandonar un vicio, un mal hábito o un placer. Por ejemplo, se comprometen a dejar de decir malas palabras, a restringir el tiempo que pasan jugando a los videojuegos o a renunciar a los dulces. Otros optan por añadir un nuevo hábito a sus rutinas, como realizar actos de bondad o dedicar mayores momentos a la oración. Aunque no hay nada de malo en prepararte para la Pascua con alguna forma de abnegación o con buenas obras intencionadas, estas no te ganarán el favor de Dios. Si como cristiano observas la Cuaresma, debes hacerlo con un corazón que anhela apreciar verdaderamente la abundante gracia de la obra salvadora de Cristo en la cruz. Al recordarte a ti mismo tu necesidad y someterte voluntariamente a la autoridad de Cristo, puedes observar la Cuaresma y preparar tu corazón para celebrar la Pascua con un renovado sentido de alegría y asombro. No se trata de seis semanas de autodisciplina para impresionar a los demás o a Dios. Es más bien un tiempo para humillarte ante Dios en una demostración de dependencia y agradecimiento.

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA