El Pacto Mosaico - ¿Qué es?

En resumen:

El Pacto Mosaico fue un pacto condicional, donde Dios llamó a Su pueblo, Israel, a vivir de acuerdo a la Ley, la cual proveería bendiciones por la obediencia y maldiciones por la desobediencia. Cristo cumplió la Ley Mosaica, satisfaciendo los requisitos de la Ley y proveyendo justicia para todos los que confían en Él para el perdón de los pecados.

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

El Pacto Mosaico era un acuerdo bilateral y condicional entre Dios y Su pueblo, Israel, lo que significaba que ambas partes tenían la responsabilidad de cumplir un deber para con la otra. Dios prometía bendiciones por la obediencia y maldiciones por la desobediencia (Éxodo 19:5-8). El Pacto Mosaico era diferente de los pactos incondicionales, como el Abrahámico y el Davídico, ya que sus bendiciones dependían de las acciones de Israel. A pesar de las exigencias del pacto, los israelitas no lo cumplieron, lo que pone de manifiesto la incapacidad de la humanidad para alcanzar la justicia por sí misma. La Ley de Moisés señalaba a Cristo, quien la cumplió, trayendo la redención y la gracia para vivir hoy los mandamientos de Dios por medio del Espíritu Santo.

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

Existe una gran confusión en torno al Pacto Mosaico. ¿Por qué el Dios misericordioso del Nuevo Testamento, que ama y perdona incondicionalmente y cuya salvación no se basa en méritos, crearía un pacto condicional y basado en obras con Su pueblo en el Antiguo Testamento? ¿No es contradictorio? Podemos encontrar la respuesta a este enigma en varios lugares de las epístolas del Nuevo Testamento, donde el apóstol Pablo habla del Antiguo Pacto frente al Nuevo Pacto. El Antiguo Pacto al que se refiere es el Pacto Mosaico, también llamado “la Ley”. El propósito de la Ley, dice Pablo, era hacer que la gente se diera cuenta de su incapacidad de obedecer, para que cuando viniera Cristo, reconocieran su necesidad de Él (Gálatas 3:24-25). Cuando se formó el Pacto Mosaico, el pueblo de Israel respondió al recordatorio de Dios de obedecer con las palabras: “Haremos todo lo que el SEÑOR ha dicho” (Éxodo 19:8). Sin embargo, el resto de la historia bíblica de esa nación muestra que nunca le obedecieron por mucho tiempo. El Pacto Mosaico no fue una contradicción, sino una herramienta necesaria para revelar la pecaminosidad humana y la necesidad de un Salvador. Sirvió para preparar a la gente para Cristo, mostrándoles su incapacidad para alcanzar la justicia por sí mismos y señalando la gracia y la transformación que se encuentran en el Nuevo Pacto. La Ley de Moisés se cumplió en Cristo, trayéndonos la redención y la gracia para cumplir hoy los mandamientos de Dios mediante el poder del Espíritu Santo.

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA