¿Qué significa el Muro de las Lamentaciones de Jerusalén?

En resumen:

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

El Muro Occidental es un muro de contención de dos mil años de antigüedad construido en el lado occidental del monte del templo en Jerusalén, que data de la época de Herodes el Grande. Herodes amplió el segundo templo cuya reconstrucción supervisó Zorobabel, como se indica en los capítulos tres y cinco del libro de Esdras. Los judíos consideran que el Muro Occidental es un lugar sagrado por su proximidad al lugar donde se encontraba el Lugar Santísimo en el templo (Éxodo 26:31-34; Levítico 16:2, 15-17). Los cristianos aprecian su valor histórico, pero no lo consideran un lugar sagrado, ya que los creyentes tienen acceso a Dios por la fe en Cristo (Juan 14:6; Efesios 2:18) y el Espíritu Santo habita en ellos en el momento de la salvación (Juan 14:16-17; 1 Corintios 3:16). Las Escrituras indican que no siempre será así. Daniel 9:27, Mateo 24:15 y Apocalipsis 13:14 dicen que a la mitad de la tribulación, el Anticristo colocará una imagen en el templo judío para que la gente la adore. Esta profecía implica que, en algún momento anterior, el templo judío será reconstruido. Isaías 2:2-4 y Ezequiel 40:1-46:24 describen la restauración y el uso del templo durante el reino milenario. Para ti, como cristiano de hoy, el Muro Occidental es una pieza fascinante de la historia, pero no es esencial para la fe cristiana.

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

Los muros protegen y separan. El Muro Occidental de Jerusalén, sagrado para los judíos por su proximidad al Lugar Santísimo del templo, cumple ambas funciones. La presencia de Dios —que se decía que habitaba sobre el propiciatorio del Lugar Santísimo— protegía y guiaba a los judíos (Éxodo 25:21-22; Números 10:33-36). Sin embargo, también los separaba de la santidad de Dios mediante una especie de “muro” —una cortina— que le recordaba al pueblo que Dios era santo y ellos no (Éxodo 26:33; Levítico 16:2). Hoy en día, como creyente, tienes acceso al Señor a través de Cristo. Estás habitado por el Espíritu Santo, quien te protege y te guía. Por lo tanto, el Muro de las Lamentaciones no tiene un significado religioso especial para ti, porque sabes que Dios no habita en un solo lugar, sino que Él está siempre contigo. Tu testimonio cristiano ante tus amigos judíos debe apuntarlos, no hacia un muro, sino hacia el Único que puede ayudarlos a acercarse a Dios: Cristo.

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA