¿Cómo se relacionaba Jesús con las mujeres?

En resumen:

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

Jesús trató siempre a las mujeres con dignidad, respeto e igualdad, desafiando las normas culturales de Su tiempo que a menudo las marginaban (Lucas 8:1-3; Juan 4:27). Dios reveló la identidad de Jesús a las mujeres, empezando por María y más tarde por Ana, mostrándoles su papel central en Su plan redentor (Lucas 1:30-31; 2:36-38). Durante Su ministerio, Jesús acogió a las mujeres como discípulas, amigas y colaboradoras, dándoles voz y funciones de importancia espiritual (Mateo 27:55-56; Lucas 10:39). Las conversaciones de Jesús con las mujeres rompieron las barreras sociales y demostraron Su compromiso de defender el valor tanto de los hombres como de las mujeres (Lucas 7:37-39; Juan 4:7-9). Las enseñanzas y relaciones de Jesús con las mujeres sentaron un precedente de igualdad de valor e importancia en el reino de Dios, que Sus apóstoles reforzaron enseñando que hombres y mujeres son coherederos de las promesas de Dios (Gálatas 3:28; 1 Pedro 3:7). Las interacciones de Jesús con las mujeres te llaman a defender la dignidad, el valor y la igualdad de las mujeres.

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

Las mujeres son valiosas para Dios. Están hechas a Su imagen, y las interacciones de Jesús con las mujeres revelan su valor a los ojos de Dios. Jesús habló con las mujeres, se preocupó por ellas y les dio voz y un lugar en Su reino. Cambió la narrativa cultural de los creyentes, que pasaron de no tener en cuenta a las mujeres a valorarlas igual que a los hombres, mostrando que hombres y mujeres tienen el mismo valor y posición en el reino de Dios. Las culturas humanas pueden discriminar, pero las buenas nuevas del reino no discriminan y Dios tampoco. Jesús tomó los sistemas de la cultura que lo rodeaba y los trastocó, mostrando a Sus seguidores —y eso te incluye a ti— una forma mejor de hacer las cosas. Como seguidor de Jesús, cuando te das cuenta de una desigualdad o injusticia, debes seguir el ejemplo de Jesús: “El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo”. (1 Juan 2:6; ver también Efesios 5:1; 1 Pedro 2:21).

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA