¿Se equivoca Dios?

En resumen:

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

Dios no comete errores porque es perfecto en conocimiento, sabiduría y poder, y porque Sus planes y acciones son siempre justos y buenos. Aunque el sufrimiento y el mal existen, son el resultado de la rebelión humana, no de un error de Dios. Las Escrituras demuestran que los propósitos de Dios son soberanos e inmutables, y que todas las cosas —incluso el pecado y las pruebas— obran para el bien, de acuerdo con Su plan perfecto. El carácter inmutable de Dios significa que Él nunca se arrepiente, revisa o juzga mal, a diferencia de los seres humanos que a menudo lo hacen. Conocer esta verdad te reconforta. Te llama a confiar en Su sabiduría y te libera de tratar de controlar cada resultado; estás seguro en Sus manos.

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

En un mundo caído y lleno de quebrantos, la verdad de que Dios no comete errores es un gran consuelo para ti. Significa que no estás a merced del azar ni sujeto a los fallos de una deidad imperfecta. El Dios que gobierna el universo nunca pasa por alto ningún detalle. En resumen, nunca falla. Esa verdad debería hacerte replantear tus luchas. Cuando te enfrentas al sufrimiento o a la decepción, puedes sentir la tentación de preguntarte si Dios ha hecho algo mal. Pero las Escrituras te dicen que Él siempre está trabajando, a menudo de formas que no puedes ver (Romanos 8:28). Sus planes no son reactivos ni inciertos. Son sabios, justos y buenos. Al mismo tiempo, esta doctrina te hace humilde. A menudo piensas que sabes lo que sería mejor para ti. Por eso llamas a los problemas “errores”. Pero simplemente no puedes ver el cuadro completo. Dios, sin embargo, sabe todo lo que está pasando. Debes aprender a confiar en Su carácter, incluso cuando no puedes entender por qué te está sucediendo algo (ver el libro de Job). La forma en que lees las Escrituras también debería verse afectada por el hecho de saber que Dios nunca comete errores. Como no hay errores, Su Palabra es digna de confianza (2 Timoteo 3:16-17). Cada mandamiento, promesa y doctrina fluyen de una mente perfecta. No necesitas cuestionar la Biblia, sino someterte a ella con confianza. Finalmente, cuando recuerdas que Dios no comete errores, ya no tienes la carga de tratar de controlar la vida o arreglar cada problema. La sabiduría soberana de Dios te libera para obedecer fielmente, orar con fervor y confiar profundamente. Porque Él no comete errores, estás seguro en Sus manos.

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA