¿Cuál es la visión cristiana de la comedia?

En resumen:

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

La Biblia provee pautas para el tipo de entretenimiento en el que los creyentes deben participar. La comedia es uno de los muchos dones con los que Dios te ha bendecido (Santiago 1:17). Pero como muchas otras cosas en la vida, puede ser usada para propósitos centrados en Dios o para propósitos centrados en el pecado. No debes rodearte de comedias impuras (Efesios 5:4), dado que debes ser apartado como parte del pueblo santo de Dios (1 Pedro 1:15-16). Más bien, deberías disfrutar de comedias que te lleven a pensamientos edificantes (Filipenses 4:8), teniendo en cuenta que tu verdadera fuente de alegría proviene de Dios (Salmo 16:11; Juan 15:9-11). Aunque no serás feliz todo el tiempo, Dios desea que tengas un corazón alegre (Proverbios 17:22), y en Él lo encuentras (Filipenses 4:4). La alegría es tan importante para tu caminar cristiano que es uno de los frutos del Espíritu Santo (Gálatas 5:22-23). En última instancia, hay “tiempo de llorar, y tiempo de reír” (Eclesiastés 3:4), y tanto la comedia como la alegría pueden desempeñar un papel en esos momentos.

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

La Biblia tiene momentos de comedia, ya sea en la narración de hechos ocurridos o en la elección de palabras. Se podría afirmar que hay comedia en la naturaleza: basta con echar un vistazo al okapi, al ornitorrinco y al hipopótamo. Dios no es serio ni se opone al humor. Has sido creado a imagen de Dios. Sin duda, esa imagen está estropeada por el pecado, pero la capacidad de apreciar la comedia es común a la humanidad. Parece que es parte del diseño de Dios para los humanos, y algo que Él aprecia. La comedia, en general, está bien, y es apropiado que como cristiano seas conocido por tu risa y alegría en escenarios y contextos apropiados. Pero nunca debes consumir comedia que contenga chistes groseros, palabras malsanas o cualquier degradación de Dios y de los demás (Efesios 5:4).

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA