¿Qué dice la Biblia sobre la motivación?

En resumen:

Puedes estar motivado por muchas cosas, pero como creyente, tu principal motivación debe ser buscar y glorificar a Dios. Cuando buscar y glorificar a Dios es tu prioridad, tus otras motivaciones se acomodarán por sí solas.

¿QUÉ DICE LA BIBLIA?

Estar motivado es ser impulsado a la acción. Tu naturaleza humana te dice que tus necesidades físicas de comida, agua y refugio, y tu necesidad emocional de aceptación, son lo más importante. Estas necesidades básicas motivan gran parte de lo que haces. Pero Cristo te enseñó que no debes preocuparte por tu necesidad de comida y ropa, porque Él promete suplir lo que necesitas si lo buscas a Él primero (Mateo 6:33). Tu primer llamado es amar a Dios y a tu prójimo (Mateo 22:35-40); esto debe ser lo que impulse tus acciones, lo que te motive. Cuando buscar y glorificar a Dios es tu prioridad, tus motivaciones se alinearán (Filipenses 2:12-13).

DEL ANTIGUO TESTAMENTO

DEL NUEVO TESTAMENTO

IMPLICACIONES PARA HOY

Las personas se sienten motivadas, o impulsadas a la acción, por muchas cosas diferentes: para mantener a su familia, para enorgullecer a alguien cercano o para lograr un objetivo difícil. Si tu búsqueda te parece lo suficientemente noble, tu motivación parece justificada. Sin embargo, en la raíz de lo que te motiva suele estar el egocentrismo. A diferencia de tus vecinos o tus amigos, que a menudo solo ven tus acciones externas, Dios es quien examina tu corazón, tu motivación (1 Samuel 16:7; Proverbios 16:2; Jeremías 12:3; 17:10). La Biblia te dice que tu motivación no debe ser la ganancia egoísta o la búsqueda de aprobación basada en tus propios méritos. Por el contrario, tu motivación para mantener a tu familia, servir a las personas en tu vida y perseguir las cosas que te apasionan debe ser el amor a Dios y a los demás. En última instancia, tu motivación es hacer todo para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31). A medida que permanezcas en Él, tu motivación se alineará y el fruto que se produzca en tu vida será para Su gloria y para tu gozo (Juan 15:1-17).

COMPRENDE

REFLEXIONA

PONLO EN PRÁCTICA