¿Qué es el nirvana en el budismo?

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Del Antiguo Testamento

  • El objetivo último del budismo es alcanzar el nirvana, un estado conceptual de unidad con el universo y un escape de todo sufrimiento. Para lograrlo, el budismo enseña que hay que apagar tres «fuegos»: la pasión, la aversión (el odio) y la ignorancia (el engaño). Muchos proverbios hablan contra la insensatez y el odio, pero no para alcanzar el paraíso (ya que eso no se consigue mediante obras), sino como parte de caminar sabiamente según el consejo de Dios (Proverbios 9:1-18; 10:12; 18:2; 19:3, 11).
  • Para alcanzar el nirvana, una persona debe eliminar todo deseo: positivo, negativo, físico, mental y emocional. Pero eliminar todo deseo no es algo bíblico. Dios te dice que concederá las peticiones de tu corazón cuando te deleitas en Él (Salmo 37:4). Esto revela que no todos los deseos son malos.

Del Nuevo Testamento

  • Romanos 6:12 dice:
  • “Por tanto, no reine el pecado en su cuerpo mortal para que ustedes no obedezcan a sus lujurias;”
  • El budismo enseña a eliminar todo deseo, tanto el bueno como el malo, a nivel físico, mental y emocional. En cierto sentido, la Biblia está de acuerdo, pues te dice que elimines tus deseos pecaminosos. Pero la Biblia también te llama a permitir que Dios llene y transforme tus deseos. Romanos 6:13-14 continúa:
  • “ni presenten los miembros de su cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino preséntense ustedes mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y sus miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no tendrá dominio sobre ustedes, pues no están bajo la ley sino bajo la gracia.”
  • No debes ser dominado por el pecado; debes darle muerte. Pero al mismo tiempo, debes presentarte a Dios y dejar que Él moldee tus deseos.
  • En Colosenses 3:5, se te advierte como cristiano que hagas morir todos los deseos terrenales. Esto es diferente del budismo. No debes «apagar» o «extinguir» (que es lo que significa la palabra nirvana) todos los deseos al disociarte o insensibilizarte a ellos. Por el contrario, debes dejar que Dios le dé forma a tus deseos, en lugar de permitir que tu carne o el pecado lo hagan.
  • El budismo enseña el esfuerzo propio para escapar de los deseos terrenales, pero la Biblia te enseña que debes confiar en la fuerza de Dios, no en la tuya (2 Corintios 12:9).

Implicaciones para hoy

El objetivo último del budismo es alcanzar el estado de nirvana, es decir, la unidad con el universo para escapar de todo el sufrimiento en el mundo. Según el budismo, quien alcanza este estado ya no experimentará el ciclo de la reencarnación. Aunque la persona sigue «existiendo» en un sentido espiritual complejo, el yo personal deja de existir. El nirvana se logra eliminando todo deseo. Aunque tanto el budismo como el cristianismo están de acuerdo en que debes eliminar el mal deseo, los cristianos no creen en el nirvana. Además, no tienen la misma comprensión de lo que constituye un mal deseo, no creen que todo deseo sea pecaminoso en sí mismo y saben que encontrar la paz y estar bien con Dios no es algo que se logre mediante el esfuerzo propio. El budismo no identifica el deseo equivocado como un pecado o una violación a un código moral divino. Por el contrario, aspira a la eliminación de todo anhelo (lo cual, paradójicamente, es contraproducente, ya que uno debe tener el deseo de eliminar el deseo). Tener como objetivo deshacerte de todo anhelo no es algo bíblico. Dios incluso te dice que Él te concederá los deseos de tu corazón cuando te deleites en Él (Salmo 37:4). En oposición al nirvana, el cielo es un lugar de gozo y satisfacción donde se cumplen los anhelos justos (Salmo 16). La Biblia enseña que los ciudadanos del cielo tendrán un cuerpo nuevo, pero no perderán su identidad, a diferencia del nirvana, donde uno pierde su propia individualidad. Tú no puedes alcanzar el cielo por ti mismo; no hay forma de colocarte en una posición para llegar allí mediante tus propios méritos (Romanos 3:20). Incluso si te propusieras eliminar solo el deseo pecaminoso, no es algo que puedas conseguir sin ayuda (Jeremías 17:9; Romanos 7:21-8:2). Más bien, la salvación llega únicamente al poner tu fe en Jesucristo, quien, por Su gracia, ha proporcionado el perdón y una vida nueva (Juan 3:16-18; 14:6; Efesios 2:8-10). El budismo enseña que el nirvana es alcanzable por el esfuerzo propio y que no es un lugar, sino un estado del ser. Esto contrasta directamente con el cielo, que es un lugar real donde vivirás con Dios por toda la eternidad (Salmo 16:11).

Comprende

  • El nirvana, la realización de la unidad con el universo, es el objetivo final del budismo.
  • El nirvana proviene de ponerle fin a todos los deseos y al yo para escapar del sufrimiento y de la reencarnación.
  • La Biblia te llama a dar muerte a los deseos pecaminosos, pero enseña que los anhelos conformes a Dios no son pecaminosos y que la verdadera paz y la plenitud provienen de vivir para Él.

Reflexiona

  • ¿Cómo entiendes la diferencia entre eliminar todos los deseos y permitir que Dios le dé forma a los tuyos?
  • ¿De qué manera han tratado de dominarte los deseos pecaminosos, y cómo se ve en la práctica el permitir que Dios los haga morir para que Él moldee tus verdaderos anhelos?
  • ¿De qué manera te da esperanza el reconocer la verdad de que los propósitos de Dios y los deseos piadosos te satisfarán por la eternidad, en lugar de buscar anularte a ti mismo?

Ponlo en práctica

  • ¿En qué difiere la visión bíblica del deseo de la enseñanza budista sobre el nirvana, y por qué esto es importante para tu vida?
  • ¿Qué te revela acerca del carácter de Dios el hecho de que Él prometa concederte los deseos de tu corazón cuando te deleitas en Él?
  • ¿Cómo podemos animarnos unos a otros a buscar deseos conformes a Dios en lugar de intentar vaciarnos de todo anhelo?