«Maranatha» es un saludo arameo que significa «El Señor viene» o «Ven, Señor». Era un saludo de los primeros cristianos, quienes lo utilizaban para animarse mutuamente en medio de la persecución. Decir «Maranatha» les recordaba a los demás creyentes que la verdadera esperanza y la paz solo vienen de Jesús. Es un llamado a mantener la mente fija en el reino de Dios y en la promesa del regreso de Cristo (1 Corintios 16:22; Colosenses 3:2-4).
Maranatha sirve tanto como una declaración de fe como un estímulo espiritual para vivir preparado para Su segunda venida. Hoy en día, Maranatha sigue llamándote a perseverar y a esperar el regreso de Jesús, sin importar las circunstancias de la vida. Es un recordatorio de que tu atención no debe centrarse en los poderes terrenales ni en los problemas temporales, sino en Cristo, quien volverá en gloria.
Los primeros cristianos que vivían bajo el dominio romano se saludaban con la esperanzadora palabra aramea «Maranatha», que significa «el Señor viene» o «ven, Señor». Esto animaba a los demás en tiempos de persecución. Los creyentes judíos utilizaban a menudo «Maranatha» en lugar del hebreo estándar «Shalom», que significa paz, porque sabían que no habría paz sin Jesús (Mateo 10:34; Lucas 12:51). El verdadero shalom solo llega en Cristo, quien regresará y establecerá plenamente Su reino.
Ahora, siglos después, como cristiano sigues esperando el regreso de Jesús con gran esperanza. A los creyentes se les dice que estén preparados en todo momento para Su segunda venida, al igual que lo hicieron los cristianos del primer siglo. «Maranatha» es una palabra que te recuerda Sus planes. Cuando estés desanimado, ¡Maranatha! Cuando estés preocupado, ¡Maranatha! Cuando estés alegre, ¡Maranatha! Nuestro Señor va a volver, y es un recordatorio apropiado en todo momento (Hebreos 10:19-25).