¿Qué dice la Biblia?
Jonás, un profeta enviado a Nínive, desobedeció el mandato de Dios y huyó, lo que provocó una violenta tormenta en el mar. Al darse cuenta de que él era la causa, Jonás pidió ser arrojado por la borda, y un gran pez se lo tragó durante tres días. Al ser vomitado en la orilla, Jonás obedeció y predicó en Nínive, donde todos, incluido el rey, se arrepintieron. Esta conversión milagrosa, junto con los elementos sobrenaturales de la experiencia de Jonás, es la razón por la que a algunas personas les cuesta creer en este relato. Sin embargo, el hecho de que los ninivitas adoraran a Dagón, un dios-pez, hace que la aparición de Jonás desde el mar fuera especialmente impactante para ellos. Jesús mismo se refirió a Jonás, utilizando la historia como una señal de Su propia muerte y resurrección, afirmando así su veracidad. Esto lleva a los creyentes a aceptar la historia de Jonás como una realidad milagrosa, semejante a la resurrección de Jesús.