¿Qué dice la Biblia?
Las Escrituras describen a Adán como el primer jefe de la humanidad, mientras que Jesús es el último Adán y el líder de la humanidad redimida. Adán fue formado del polvo y recibió aliento de Dios (Génesis 2:7); su desobediencia trajo el pecado y la muerte a todos los que comparten su naturaleza (Génesis 3:17-19; Romanos 5:12-14). Pablo compara la vida natural de Adán con el poder vivificante de Cristo, afirmando que Jesús es el último Adán que ofrece vida espiritual, de resurrección (1 Corintios 15:45-49). En el mismo contexto, Pablo enseña que la resurrección de los creyentes seguirá la propia vida resucitada de Cristo, sustituyendo la mortalidad y el deshonor por la gloria y el poder (1 Corintios 15:20, 42-44). Mientras que en Adán todos mueren, en Cristo los creyentes serán vivificados. Esto ilustra que ambos Adanes representan dos “grupos” de la humanidad con dos resultados diferentes (1 Corintios 15:21-22). En otro lugar, Pablo afirma que el pecado de Adán trajo la condenación a todo hombre y mujer, pero la obediencia de Cristo da como resultado la justificación y la vida para muchos (Romanos 5:15-19). El punto principal es que la historia de Adán explica por qué reina la muerte, mientras que la historia de Jesús muestra cómo la muerte es derrotada y cómo las personas son transformadas mediante la unión con Él (1 Corintios 15:56-57).