¿Conoce Dios nuestros pensamientos?

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En resumen:

Dios conoce nuestros pensamientos, así como la intención detrás de ellos. Saber que Dios conoce nuestros pensamientos es un consuelo, debido a Su gran amor por nosotros.

Del Antiguo Testamento

  • En Génesis 6:5 dice: “El Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal”. Dios no solo conoce nuestros pensamientos, sino también las intenciones que hay en ellos.
  • En el Salmo 139:1-2, David nos dice: “Oh Señor, Tú me has escudriñado y conocido. Tú conoces mi sentarme y mi levantarme; desde lejos comprendes mis pensamientos”. No hay nada que Dios ignore. Él conoce todos nuestros pensamientos: los buenos, los malos, los feos, los extraños y los pecaminosos. Él es omnisciente, perfecto e infinito en conocimiento.
  • Podemos imitar a David en el Salmo 139:23-24 cuando nos acercamos a Dios: “Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis inquietudes. Y ve si hay en mí camino malo, y guíame en el camino eterno.”.

Del Nuevo Testamento

  • El Nuevo Testamento relata en varias ocasiones que Jesús conocía los pensamientos de la gente que lo rodeaba (Mateo 9:4; Mateo 12:25; Lucas 5:22-23; Lucas 6:8; Lucas 9:47; Lucas 11:17).

Implicaciones para hoy

En Isaías 55:8, el profeta Isaías escribe: “Porque Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, ni sus caminos son Mis caminos», declara el Señor”. Dios piensa y actúa de maneras que superan nuestra imaginación humana. Dios no necesita aprender ni que le enseñen nada, porque Él es perfecto en todos los sentidos (Salmo 18:30; 1 Juan 3:20). Dios es nuestro maestro, y a través de Su Palabra podemos llegar a conocerlo a Él y Sus caminos (Juan 13:13). Él conoce el final desde el principio y tiene la respuesta a todos los porqués que enfrentamos (Isaías 46:10). Ninguno de nuestros pensamientos es demasiado para Dios. Al contrario, Él los conoce, puede manejarlos y es Quien nos ayuda a transformarlos (Romanos 12:2). A algunos les puede parecer aterrador que Dios sepa todo lo que pensamos, pero Él nos promete gracia y misericordia (Efesios 2:8-9; Tito 2:11; Hebreos 4:16; 1 Juan 1:9). A Él no le interesan nuestros pensamientos para condenarnos, sino para construir una relación íntima con nosotros a través de Jesucristo. No importa quiénes seamos, qué hagamos o adónde vayamos, Dios siempre está atento a nuestros corazones, especialmente a los de aquellos que proclaman que Él es el Señor (Deuteronomio 4:39; Proverbios 3:1; Romanos 10:9; Filipenses 2:11). Si hemos aceptado que somos pecadores y hemos creído que Jesús murió y resucitó, entonces debemos sentirnos reconfortados, pues tenemos un Padre que nos ama y nos conoce más de lo que podríamos amarnos o conocernos a nosotros mismos. Lejos de temer que Dios conozca nuestros pensamientos, podemos encontrar consuelo en la profundidad de Su conocimiento y en la inmensidad de Su amor por nosotros. Primera de Juan 3:20 nos anima: “en cualquier cosa en que nuestro corazón nos condene. Porque Dios es mayor que nuestro corazón y Él sabe todas las cosas”.

Comprende

  • Dios lo sabe todo, incluyendo nuestros pensamientos y sus intenciones.
  • El conocimiento que Dios tiene de nuestros pensamientos no es para condenarnos, sino para revelar Su gran amor por nosotros.
  • Saber que Dios conoce nuestros pensamientos puede ser un gran consuelo, porque Él nos ofrece gracia, misericordia y cosas mucho mejores de las que podemos pensar o imaginar.

Reflexiona

  • ¿De qué manera saber que Dios ve tus pensamientos e intenciones, tanto los buenos como los malos, cambia la forma en que enfocas tu relación con Él?
  • ¿Cómo te consuela saber que Dios comprende tus pensamientos más íntimos y aun así te ama incondicionalmente?
  • ¿Hay pensamientos o intenciones que intentas ocultarle a Dios? ¿Cómo puedes presentárselos con honestidad y franqueza?

Ponlo en práctica

  • ¿Cómo puedes animar a otros a ser más abiertos con Dios, sabiendo que Él ya conoce sus pensamientos e intenciones?
  • ¿Cuáles son algunas maneras prácticas de recordarte la gracia y el amor de Dios, especialmente cuando tus pensamientos no son los correctos?
  • ¿De qué manera el comprender que Dios conoce tus pensamientos te ayuda a mostrar más gracia y comprensión hacia los demás?