¿Qué dice la Biblia?
Como hay tantas traducciones de la Biblia para elegir y puede resultar abrumador decidirse por una, existe la tentación de evitar el estudio de las Escrituras. Sin embargo, debes obedecer diligentemente la Palabra de Dios, y eso comienza por leerla “Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito”. Además, la Biblia es tu guía para la vida; si no la lees ni la aplicas, corres el riesgo de quedarte sin dirección “Lámpara es a mis pies Tu palabra, Y luz a mi camino”. Proverbios 30:6 advierte a los lectores que no añadan a Sus palabras “No añadas a Sus palabras, No sea que Él te reprenda y seas hallado mentiroso”. Si una traducción (o su comentario) añade o quita algo al mensaje original del texto griego o hebreo, debes evitarla. Las diferentes traducciones pueden ayudarte a alcanzar con mayor precisión el significado original del texto, así como a interpretar y aplicar las enseñanzas de la Biblia en tu vida “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad”. La Palabra de Dios es tu arma contra el enemigo “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón”, y debes elegir una traducción que te ayude a blandir esa arma con eficacia.