¿Qué dice la Biblia?
La Biblia no menciona directamente el tema de la fecundación in vitro, pero sí deja claro que Dios valora toda vida humana, tanto la nacida como la que está por nacer. La FIV es el proceso de fecundar un óvulo fuera del cuerpo de una mujer para luego implantarlo en su útero en el momento adecuado de su ciclo, con el objetivo de lograr un embarazo. Para muchas parejas que enfrentan la infertilidad y para mujeres solteras, la FIV puede parecer un regalo de Dios: extraer óvulos, fecundarlos e implantarlos. No hay nada contrario a la Biblia en que esos óvulos se implanten y den lugar a un embarazo a término. Sin embargo, existen algunos problemas importantes con la fecundación in vitro que debes tener en cuenta. Por ejemplo, la FIV a menudo implica la creación de múltiples embriones, que son vidas humanas individuales. Si no se implantan todos los embriones, generalmente se destruyen. La Biblia enseña con claridad que quitar una vida humana inocente es un asesinato. Por lo tanto, debes entender la destrucción de cualquier embrión sobrante como un acto equivalente al asesinato. Al mismo tiempo, existen alternativas para los embriones sobrantes que no implican su destrucción. Las parejas siempre deben abordar la fecundación in vitro con paciencia y oración.